El pensamiento de Edgar Morin sobre la adolescencia, contenido en “La Vía para el futuro de la humanidad”, posee una profundidad innegable: “La adolescencia favorece la toma de riesgos y las transgresiones y, por lo tanto, también la delincuencia. El reconocimiento del hecho de que la adolescencia constituye una edad plástica, en la que el individuo puede transformarse y reformarse, debe conducir a una política de prevención y de redención, no de represión. Las medidas de apoyo y comprensión pueden disminuir, y hasta eliminar, la delincuencia juvenil, mientras que el encarcelamiento de los adolescentes encierra de por vida a los adolescentes en la criminalidad. El único remedio verdadero contra la violencia y la delincuencia infantil radica en la comprensión, la benevolencia y el amor, que, en muchos lugares del mundo, sobre todo en los países del Sur, han inspirado iniciativas en las que la música, la danza, el teatro, la pintura, el deporte y los trabajos comunitarios abren vías para prevenir la delincuencia”. El análisis de Morin no solamente es racional, es también extraordinariamente vivencial, existencial, y sus afirmaciones sobre los aspectos de delincuencia y criminalidad los hace anteceder de datos de indudable sensibilidad social: “La adolescencia constituye el fermento necesario para toda sociedad. Está animada por el espíritu de aventura y por el de resistencia a la vez. Fue la que aportó más efectivos a la lucha contra la ocupación nazi en Francia. Su capacidad creativa se manifestó en la contracultura californiana (el movimiento hippy, el auge de las comunas), así como en el mayo del 68 francés. La adolescencia encarna, frente a la resignación domesticada por la integración social, la aspiración milenaria de la humanidad a la armonía y la felicidad. Se trata, pues, de reconocer la verdad humana de los <<secretos de la adolescencia>> (que tan poéticamente expresó Rimbaud o describió James Dean en el cine) y saber asociarlos con los <<secretos de la madurez>>. Así pues, la adolescencia es, a un tiempo, el eslabón débil (por su falta de inserción sociológica) y el eslabón fuerte (por su energía) de la cadena de nuestras sociedades”. ¿Qué concepto de adolescencia adoptó el legislador mexicano para instaurar el sistema de justicia penal para adolescentes en nuestro país? Ninguno. ¿Qué elementos de orden psicológico, biológico, antropológico, existencial o sociológico se valoraron para formalizar tal sistema? Ninguno. ¿Al legislar, se pensó antes en la condición adolescente como una categoría vivencial compleja que requiere apoyo antes que punibilidad? No. Al “espíritu del legislador” le fue más fácil pensar la adolescencia como una etapa cuyos conflictos y transgresiones había que legalizarlas con ojos de criminalidad. La reinserción social durante o después del encierro está destinada al fracaso. No hay penalista que no lo sepa. Está demostrado que después de la experiencia de la privación legal de la libertad, no se reingresa o devuelve al adolescente a la sociedad “curado” o “mejorado” de conductas transgresoras o de los fantasmas que lo aquejan. ¿Cuándo tendremos la legislación constitucional preventiva que disponga obligaciones para el estado o posibilidades ciertas para los padres o tutores, de apoyo real y material para que el adolescente pueda desplegar y canalizar sus enormes inquietudes en forma creativa? ¿Cuándo…cuándo…cuándo? Cuidemos a nuestros adolescentes. Nos necesitan mucho.
viernes, 5 de agosto de 2022
jueves, 28 de julio de 2022
Sistema de Justicia Penal para Adolescentes (VI)
sábado, 2 de julio de 2022
Sistema de Justicia Penal para Adolescentes (V)
¿Cuál fue el contenido material de la realidad humana y el valor de la estimativa jurídica, incorporados en el concepto “adolescencia” que se razonó para su formalización legislativa dentro del artículo 18 de nuestra constitución federal? Demos lugar a la opinión informada de diversas instituciones y estudiosos, sobre este periodo ubicado después de la niñez, cuyo inicio se da con la pubertad y se concibe como una etapa de la vida de notable y dinámico crecimiento en los aspectos biológico, sexual, psicológico y social, y cuya fase posterior es la juventud. Para la Organización Mundial de la Salud: “La adolescencia es el período de crecimiento que se produce después de la niñez y antes de la edad adulta, entre los 10 y 19 años. Independientemente de la dificultad para establecer un rango exacto de edad es importante el valor adaptativo, funcional y decisivo que tiene esta etapa”. El gobierno de México apunta: “La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la adolescencia como la etapa que transcurre entre los 10 y 19 años. Normalmente la dividen en dos fases; adolescencia temprana de 12 a 14 años y adolescencia tardía de 15 a 19 años. En cada una de estas etapas se presentan cambios fisiológicos (estimulación y funcionamiento de los órganos por hormonas, femeninas y masculinas), estructurales (anatómicos), psicológicos (integración de la personalidad e identidad) y la adaptación a los cambios culturales y/o sociales”.
En su conocido “Psicoanálisis de la adolescencia”, Peter Blos anota: “El término pubertad se emplea aquí para calificar las manifestaciones físicas de la maduración sexual…El término adolescencia se emplea para calificar los procesos psicológicos de adaptación a las condiciones de la pubertad…Los complejos fenómenos de la adolescencia están construidos sobre antecedentes específicos que residen en la niñez temprana…En la actualidad existe una tendencia a prolongar la adolescencia, debido a las complejidades de la vida moderna…La adolescencia está principalmente caracterizada por cambios físicos que se reflejan en todas las facetas de la conducta. Además de que los adolescentes de ambos sexos se ven profundamente afectados por los cambios físicos que ocurren en sus propios cuerpos, también, en forma más sutil y en un nivel inconsciente, el proceso de la pubertad afecta el desarrollo de sus intereses, su conducta social y la cualidad de su vida afectiva…Los observadores de la adolescencia siempre se han impresionado con la gran irregularidad en la aparición, la duración y la terminación de la pubertad…La edad cronológica no nos proporciona un criterio válido para la madurez física…El adolescente individual siempre vive dentro de un grupo de amigos que están cronológicamente al mismo nivel, pero que varían mucho en el desarrollo físico e intereses. Esta condición es la responsable de las muchas formas imitativas y de conducta “como sí”, a la cual recurre el adolescente para poder mantenerse dentro de las pautas de conducta esperadas y proteger la compatibilidad social con el grupo de compañeros al que pertenece”.
En letras negritas hemos destacado criterios específicos -como los de edad, de entrada- que no coinciden con las previsiones constitucionales vigentes entre nosotros desde 2015 y 2016; empero, existen aportaciones anteriores o recientes que hacen aún más complejo el concepto de adolescencia…Seguiremos.
viernes, 24 de junio de 2022
Sistema de Justicia Penal para Adolescentes (IV)
sábado, 11 de junio de 2022
Sistema de Justicia Penal para Adolescentes (III)
jueves, 2 de junio de 2022
Sistema de Justicia Penal para Adolescentes (II)
La población adolescente de México es más grande que toda la población de Panamá (4,315 millones) o la de Costa Rica (5,094 millones) -o más que la suma de la población total de estos dos países-, más que la de Nicaragua (6,625), o El Salvador (6,486), u Honduras (9,905 millones), en tanto que la de Guatemala (16,86 millones) resulta mayor por no mucho. Datos comparativos útiles para dimensionar el significativo volumen de adolescentes en nuestro país. También podemos advertir que la suma de la población total de estos 5 países de Centroamérica (39.38 millones), es menor a la de toda la población de México menor a 18 años de edad (39.487 millones), lo cual da una idea del impacto o alcance que puede tener una legislación de orden nacional dedicada a un tema tan complejo como el de la justicia penal para adolescentes que, por ello, precisa de incorporar no sólo aspectos cuantitativos, sino otros de naturaleza cualitativa indispensables para entender, en una perspectiva amplia, los conceptos “adolescente” y “persona en desarrollo”. Seguiremos...
jueves, 5 de mayo de 2022
Primero y Cinco de Mayo
Mayo es de conmemoraciones significativas para nuestro país, casi tanto como septiembre. De original cuño socialista, el 1° de mayo se festeja como el día internacional del trabajo o de los trabajadores, representativo de la contradicción de intereses entre Capital y Trabajo, hoy día de renovada expresión dada la extensión del concepto “obrero” a todo “asalariado”, o viceversa, que tiene significativos antecedentes seglares impregnados de violencia: el luddismo o destrucción de las máquinas por los obreros ingleses desplazados de las fábricas, con su punto culminante en 1811-1812; el cartismo (Carta del Pueblo, 1837) o petición política de los obreros a la Cámara de los Comunes inglesa, por derechos de sufragio, pago justo y representación política; las revoluciones socialistas europeas de 1848, iniciadas en Francia, que provocaron la caída de varias monarquías, aunque de duración efímera; y la simbólicamente histórica muerte de los Mártires de Chicago, que iniciaron su huelga el 1° de mayo de 1886. Estos hechos provocaron, en 1889, la institucionalización internacional del 1° de mayo; pero, en curiosa dialéctica, sólo en Estados Unidos -y Canadá- no se festeja en esa fecha, sino el 1° de septiembre. Actualmente, la manifestación de obreros o asalariados sigue teniendo nuevos bríos, frente al fenómeno general de empobrecimiento e, incluso, depauperación de los asalariados de todas latitudes, particularmente cierto en América Latina, frente a los fenómenos de neoliberalismo y globalización que desde fines de los 80´s del siglo XX, generaron una concentración desigual de la riqueza, sin precedentes relativos ni absolutos en la historia mundial.
En cambio, el 5 de mayo es muy nuestro y muy festejado, con justificada razón histórica. El enfrentamiento de liberales y conservadores durante la década de 1850´s, con proyectos políticos de nación irreconciliables, la expedición de la Constitución del ´57, las diversas revueltas que antes y después de esta fecha produjeron la división de los Estados y del país, y la inmediata Guerra de Tres Años, tuvo como resultado el triunfo del ala liberal, con Juárez a la cabeza del gobierno federal y la plena aplicación de las Leyes de Reforma, promulgadas desde 1859. Con una hacienda pública exhausta, Juárez suspendió el pago de la deuda a usureros británicos, españoles y franceses. El emperador de este último país, Napoleón III, animado por monarquistas mexicanos residentes en Europa, pretextó la ausencia de pagos para realizar la intervención armada en nuestro país, acompañado de británicos y españoles, aunque estos dos últimos fueron convencidos por el ministro Manuel Doblado, en el puerto de Veracruz, de que la falta de pago era temporal. El 17 de abril de 1862 los franceses invadieron, avanzaron y el 4 y 5 de mayo el conde Lorencez era derrotado por Zaragoza; pocos años adelante, llegaría la derrota definitiva del ejército francés y muerte de Maximiliano en 1867. Aunque esto lo sabemos los mexicanos, menos conocida es la convicción de nuestros historiadores de que, antes de estos hechos, la disputa o desunión internas habían impedido alcanzar la constitución de nuestro ser nacional, y que después de medio siglo de incertidumbres e indecisiones, el verdadero triunfo fue que el 5 de mayo detonó la unión del sentimiento colectivo de mexicanidad con la idea histórico-social de nación. En la victoria, el Gral. Zaragoza informó vía telégrafo al presidente Juárez: “Las armas nacionales se han cubierto de gloria”. Indudablemente, así fue.
La divulgación de la ciencia y la tecnología
En la década de los 80´s del siglo XX tuvieron lugar los primeros esfuerzos institucionales por responder a la necesidad de ordenar las expe...